Pienso madurar, crecer y descubrir un poco más el camino que
deseo seguir.
Pienso equivocarme, porque eso me acercará a la decisión
correcta.
Pienso leer Rayuela, Yo también puedo escribir una jodida
historia de amor, puede que 50 sombras de Grey si la soledad y las ganas de
hacer el amor me permiten soportar la lectura y cualquier otro libro que se me
antoje interesante a mí, no a quien me los recomiende.
Pienso encontrar trabajo, primero de lo mío, o al menos
intentarlo.
Pienso quejarme muchísimo de lo mierda que es la situación
actual ahora que me tocará vivirla.
Pienso aborrecer el trabajo y el contrato basura que la mayoría
dice que acabaré teniendo, aunque aún me resiste a creerlo un poco.
Pienso amar y disfrutar cada segundo que pase con mis
amigos, las cervezas que me tome con ellos después de salir de esa mierda de
trabajo y agradecer tenerlo, porque sino los fines de semana no los disfrutaría
tantísimo.
Pienso ir finalmente a Galicia a ver a Cris, después de 4
veranos diciéndola “este año si que voy”.
Pienso escribir de verdad, más que nunca, y mejor que nunca.
Pienso seguir adorando y viviendo el arte, y emocionándome
con todo lo nuevo que aprenda.
Pienso aventurarme a irme de España un tiempo, no puedo
seguir evitando el Inglés.
Pienso llorar cuando me vaya, y mucho.
Pienso llorar los primeros días que este allí.
Pienso dejarme encantar con todo lo nuevo que descubra, y
realmente seré feliz en algunos momentos.
Pienso llorar cuando vuelva, porque extrañaré esa experiencia.
Pienso seguir enamorándome, de todo y de más cosas, pero no
con más fuerza, porque no se puede.
Pienso seguir conservando a todos los grandes amigos que
tengo, a los colegas con los que comparto buenos ratos y a todos los
que no veo desde hace meses pero que siempre que coincidimos nos damos un
abrazo.
Pienso ir a conciertos, es algo que me encanta y que jamás
dejaré de hacer.
Pienso sentirme en más de una ocasión perdida y rallada por
cualquier cosa, y pienso después afrontar el día siguiente con más fuerza.
Pienso hacerme respetar y no dejarme pisar por muy necesitada
que esté de lo que sea, porque si no me respeto a mí misma, no esperaré que
otros lo hagan.
Pienso no dudar porque las cosas no me salgan bien, ser
optimista y ver el lado bueno de las cosas.
Pienso seguir con mi destino y ser feliz, aunque ahora no
siga con un plan de estudios perfectamente cuadriculado y organizado.


